Innovar por convicción

Algo que he acabado comprendiendo a lo largo de estos años es que introducir novedades en lo existente (innovar) puede hacerse desde cualquier parte y en cualquier formato, porque la innovación es más una cuestión de visión, de actitud y de inquietud que de grandes inversiones y proyectos.

De hecho, algo que he reflexionado durante estos años es que la innovación es como un círculo virtuoso que empieza y acaba fundamentalmente en un mismo lugar; es origen y fin al mismo tiempo. Todo surge por y para las personas; por y para nosotras y nosotros.

 

En cualquier empresa, actividad o intercambio comercial siempre, al final de la cadena, están las personas; no importa si hablamos de producto o de servicio, si es un B2B o un B2C; siempre los usufructuarios son seres humanos comportándose como tales con sus motivaciones, sus contradicciones, sus miedos, sus objetivos, sus intereses o sus deseos.

 

La innovación empieza por la escucha activa, la empatía y ponerse en el sitio del otro para detectar y conocer sus necesidades reales.

 

A día de hoy hay muchas compañías intentando hacer grandes cambios culturales y transformacionales y, en Holaluz, lo realmente transgresor ha sido que esta actitud y manera de hacer se ha tenido en el ADN y se ha ejercitado por convicción desde los inicios.

 

De hecho, es ilustrativo que dos de los valores fundacionales de la propia compañía sean claras consignas que marcan nuestro estilo de hacer las cosas y nuestra toma de decisiones diaria: “say things as they are” y “always people first”.

 

Estas no son simples proclamas aspiracionales de la cultura de la compañía, sino que cada pequeña decisión que toma cada una de las personas del equipo, todos los días, debe estar naturalmente enfocada a hacer la vida más fácil y buscar la mejor opción para nuestros clientes.

 

Por ello, la historia de Holaluz es la historia de una compañía pionera. Pionera en la manera de entender la relación de las personas con su compañía eléctrica, reformulándola desde la sencillez, la transparencia y la confianza. Pionera en diseño de pricing; sacamos una tarifa que abarataba costes fijos y trasladaba los ahorros obtenidos a sus clientes en forma de mejor precio del mercado. Pionera en diseño de producto; fuimos los primeros en lanzar una tarifa plana real de luz sin regularizaciones ni penalizaciones, basada en la confianza hacia las personas y  el uso responsable que se presupone que hacen los usuarios. Pionera en trámites regulatorios, como fue la conexión de la primera instalación de autoconsumo compartido del país. Y ahora, también, pionera en liderar la profunda transformación del sistema actual de producción de energía a un modelo mixto descentralizado que empodere a los usuarios y les convierta en productores de energía 100% verde para el resto del mundo.

 

Innovar requiere de ingenio, creatividad, audacia y originalidad, es cierto. Pero también lo es que, tener un propósito genuino basado en las personas y querer llevarlo a cabo a pesar de los inconvenientes, ha sido hasta ahora la mayor de las disrupciones.

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