Enrique Dans sobre ‘El futuro digital’

Enrique Dans

Profesor de Innovación en IE Business School. Autor de ‘Viviendo en el futuro’ y miembro del Comité Editorial de Manager Focus.

Mirar hacia el futuro es una actividad consustancial a la naturaleza humana. Preguntarse cómo será el mundo o, siendo más específico, nuestra vida, nuestros trabajos, nuestro entretenimiento o la sociedad que nos rodea dentro de unos cuantos años es un ejercicio mental que pocos pueden reprimir. Sin embargo, a medida que los factores tecnológicos y de otro tipo que dan forma al futuro van incrementando su aparente complejidad, la tarea empieza a parecerse más a aquella frase de Niels Bohr, “Hacer predicciones es muy difícil, especialmente cuando se trata del futuro”, no solo por la amplia variedad de factores implicados, sino también, en muchos casos, por la dificultad de valorar qué elementos son meramente coyunturales y cuáles están con nosotros para quedarse.

¿Alguien piensa seriamente que los torpes intentos de “lo viejo” para resistirse a “lo nuevo”, como el afán de determinados lobbies industriales por detener el avance del mundo y la aparición de alternativas a su dominio, formarán parte de la configuración de nuestro futuro? Nunca, en ningún momento de la historia, ha podido ninguna industria, asociación o gobierno, por poderoso que fuera, detener el progreso tecnológico… ¿Por qué iba a ocurrir ahora, en un mundo infinitamente más hiperconectado? El escenario tecnológico nos afecta a todos los niveles. Nos afecta en nuestra forma de vivir y relacionarnos, en cuestiones que van desde lo personal hasta lo profesional, y con un grado de cambio tan grande que, en no mucho tiempo, no vamos a reconocer muchas de las cosas que veíamos naturales cuando empezamos a tener uso de razón. En realidad, los cambios son tan brutales que influyen en cuestiones propias de nuestra esencia: nuestra sociabilidad, nuestra competencia profesional, nuestro acceso a la información… Intentar entender estos cambios exige elevar progresivamente el grado de análisis: del individuo a la familia, de las relaciones entre personas al universo económico y de la empresa, y, de ahí, hasta llegar a la forma de organizarnos como sociedad, a la política. Especular sobre los cambios en esferas como esas exige tener una visión muy clara de los factores que se convertirán en decisivos, de la dirección en la que apunta la evolución de la tecnología. Es el tipo de visión que caracteriza a quienes se plantean productos y servicios para personas y mercados que ni siquiera existen o incluso que empiezan a existir en torno, precisamente, a los conceptos que nos traen esos productos y servicios. No obstante, la verdad es la que es: esos escenarios nos afectan, y mucho. Vivir de espaldas a esa evolución, negarla como quien entierra la cabeza en el suelo, es completamente absurdo y totalmente inaceptable a partir de ciertos niveles de responsabilidad. Deberíamos considerar completamente intolerable que las decisiones en una empresa o en un país fueran tomadas por personas incapaces de entender esos análisis de escenarios. Los accionistas de esas empresas y los ciudadanos de esos países deberían echar a patadas a quienes, por voluntad o por ignorancia, deciden ignorar esos escenarios que se avecinan. Y, para que esto sea así, para incrementar nuestros grados de libertad, debemos familiarizarnos lo más posible con ellos.

Enrique Dans

Profesor de Innovación en IE Business School. Autor de ‘Viviendo en el futuro’ y miembro del Comité Editorial de Manager Focus.

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