José Antonio Martín Fontanillo sobre ‘El camino hacia el Lean Startup’

José Antonio Martín Fontanillo

Director de Desarrollo de Negocio en Renault-Nissan Consulting España.

Tenemos la suerte de vivir un momento histórico impresionante. No encontraremos en los libros de historia tantos descubrimientos simultáneos, tantas posibilidades y prácticamente todo al alcance de cualquier ser humano en cualquier punto del planeta. Si la situación es apasionante desde el punto de vista personal, lo es mucho más desde una posición directiva en una empresa: los retos son de gran envergadura y tenemos que estar a la altura para que nuestras empresas sobrevivan a un cambio continuo de paradigma.

Desde que se descubrió el concepto lean, las empresas que lo han interiorizado han puesto el foco en el cliente y han mejorado continuamente a través de la implicación de todos los empleados. Han conseguido logros importantísimos y las mejores prácticas se han ido extendiendo desde el sector de la automoción hasta cualquier sector, en cualquier ubicación o de cualquier tamaño. Hoy en día encontramos en el sector de la agroalimentación, el farmacéutico, el de los servicios… ejemplos de un alto nivel de madurez.

Sin embargo, cuando creíamos que lo habíamos entendido todo bastante bien y estábamos ya en el camino seguro, se nos caen sectores productivos enteros y los modelos de negocio no sirven, todo a una velocidad e intensidad sin precedentes. La complejidad y la incertidumbre en torno a los factores relacionados con estos cambios nos ponen a los managers ante la tesitura que tan bien refleja Eric Ries en este libro. Es por esto por lo que el modelo Lean Startup nos ayuda a identificar nuevas formas de avanzar hasta hacer que nuestras empresas desarrollen la “innovación continua”.

De mi lectura personal de nuestro entorno empresarial he extraído cinco puntos que considero que es prioritario abordar:

  1. El manager ha de ponerse en modo crisis. La perciba o no, esta se acerca rápidamente. Un buen porcentaje aún no ha tomado nota de ello.
  2. Muchas empresas no han desarrollado su visión consciente y explícita. Considero que este aspecto es fundamental para orientar a los equipos en su reacción ante los fracasos, para encontrar el camino. Es un factor de motivación fundamental.
  3. Los modelos organizativos y de management, incluso en empresas maduras, todavía siguen en gran medida “tirando tareas hacia abajo y subiendo la toma de decisiones arriba”. Es uno de los mayores frenos para el aprendizaje y el cambio necesario. Tenemos que aprender a lanzar los retos y tener paciencia.
  4. La visión del “experto”, que aprendió hace ya tiempo, prevalece aún en muchos casos frente a un pensamiento científico que nos va guiando en función de datos y resultados concretos.
  5. La ralentización en la comunicación y en la toma de decisiones merma mucho la capacidad de reacción. Esto contrasta enormemente con la velocidad de los medios tecnológicos a nuestro alcance, en gran medida saturados de ruido. Hay que entender y aprovechar la tecnología, no convertirse en su esclavo.

Los retos son de gran envergadura y tenemos que estar a la altura para que nuestras empresas sobrevivan a un cambio continuo de paradigma.

Si te reconoces, tú mismo o tu entorno, en alguno de estos puntos, seguro que es el momento de tomar la iniciativa de la transformación para aprovechar las ingentes oportunidades que tenemos delante de nosotros, sin olvidar que, si no nos transformamos nosotros, otros nos transformarán. Ánimo y a disfrutar del camino.

El libro

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