Ramón Gurriarán sobre Secrets of a CEO Coach

Ramón Gurriarán Fernández

Profesor de EOI y miembro de la Asociación para el Desarrollo de la Experiencia de Cliente

¿Qué es lo que tienen en común los máximos directivos de muy diferentes organizaciones empresariales? Más allá de su capacitación técnica, se les reconocen habilidades diversas ligadas al liderazgo, la comunicación o la motivación de los colaboradores. Su nexo de unión es su capacidad de transmisión de determinados valores y su habilidad para lograr que un conjunto amplio de personas obtengan lo mejor de sí mismas en la realización de su trabajo.

Por este motivo, el estudio del comportamiento de los directivos y máximos responsables de las organizaciones ha sido una constante en los últimos años. Sin embargo, el comportamiento es el resultado de aspectos propios de cada persona y de unas habilidades que se pueden ir adquiriendo. Secrets of a CEO Coach incide en este último punto y por eso es especialmente valioso. El mundo empresarial actual está dominado por conceptos tales como la globalización o competitividad, términos cuya traducción más inmediata es que las organizaciones se enfrentan a realidades cambiantes que obligan a las personas a estar en permanente evolución e, incluso, transformación. Esta exigencia es más elevada, si cabe, en aquéllos que asumen mayor responsabilidad, ya que de ellos se espera lo mejor en cada situación. Sin embargo, como bien muestra Debra A. Benton en Secrets of a CEO Coach, los que logran la mejora constante de su rendimiento no lo consiguen de manera fortuita o aleatoria. La formación en el terreno de las habilidades directivas es relativamente novedosa, pero no menos importante. Es verdaderamente loable que haya directivos del máximo nivel en las organizaciones que sientan la necesidad de desarrollar habilidades de las que carecen o que, al menos, perciben mejorables y que constituyen un requisito básico para poder llevar a buen fin su actuación. El coaching, terreno en el que la autora está sobradamente reconocida, permite a todas las personas mejorar desde el desarrollo del liderazgo hasta la apariencia (lo que en conjunto se denomina style side), factores que, a menudo y de forma errónea, se reconocen como innatos a determinadas personas. No obstante, igual de equivocado sería pensar que el coaching sólo es necesario para unas determinadas personas que asumen las más altas responsabilidades en las empresas. La transformación y la adaptación permanente son necesarias y válidas en todas las personas. Una de las ventajas del libro es su referencia permanente a las experiencias de aquéllos que ocupan cargos relevantes, cuyas vivencias son un incentivo para aplicar las diversas técnicas de coaching que muestra el libro. Sin embargo, el verdadero valor del libro no está en mostrar los comportamientos de personas en una determinada situación. Tampoco en describir el proceso de coaching. El libro cumplirá el objetivo si el lector percibe, al margen del nivel y de la responsabilidad que tenga en la empresa, que el desarrollo de esas habilidades y las técnicas es posible y, además, necesario. Por ello, el lector deberá ser activo y, a partir del autoanálisis, seguir el camino que le va trazando Debra A. Benton para conseguir los objetivos que él mismo se marque. En este camino, existen dos condiciones que hay que cumplir: que el punto de partida sea sincero y que el punto de llegada sea alcanzable. No obstante, el recorrido, partiendo de la premisa de un continuo cambio, debe entenderse permanente, de tal forma que las habilidades siempre puedan ser mejorables. Algunos, por imperiosa necesidad, recurren a un coach. Ahora se nos brinda la oportunidad de desempeñar ese papel nosotros mismos. ¿Acaso hay algo más estimulante? Sin duda, el lector que quiera asumir el reto y se convierta en su propio coach tendrá una guía de referencia valiosa en Secrets of a CEO Coach y habrá asumido una necesidad que no todo el mundo es capaz de reconocer: la de mejorar a través de un método sistemático. Aparte del reflejo que el proceso de coaching tenga sobre cada lector, la lectura de esta obra nos deja comprender, al menos en parte, que los directivos admirados no son fruto de la casualidad. Quizá así se valore aún más el trabajo que realizan.

Ramón Gurriarán Fernández

Profesor de EOI y miembro de la Asociación para el Desarrollo de la Experiencia de Cliente

El libro

La práctica del 'coaching' potencia las capacidades del directivo.

Debra Benton

El coaching es caro y laborioso, pero imprescindible. Una vez superado el nivel de capacitación técnica, la ventaja competitiva del directivo viene dada pro el estilo de comportamiento: la [...]

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